Desde el sábado 17 de octubre, el aeropuerto El Trompillo no ha estado suministrando combustible de aviación, y esta situación se extenderá hasta el próximo miércoles 21. Esta es la segunda ocasión en menos de 20 días que ocurre un problema similar, justo cuando la demanda de vuelos aumentaba por la temporada de siembra y cosecha agrícola.
Jaime Zegada, presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Fumigación Aérea, expresó su preocupación por la falta de claridad tras un comunicado de Navegación Aérea y Aeropuertos Bolivianos (Naabol) que anunciaba la suspensión, sin ofrecer detalles sobre la causa.
Zegada sospecha que la falta de suministro podría estar relacionada con problemas en la producción de combustible en la refinería de Cochabamba, lo que podría llevar a un desabastecimiento y un aumento de precios. Mencionó que en países vecinos, el precio del combustible de aviación está alrededor de $us 2,20 por litro, lo que afectaría gravemente al sector.
"No podemos atender al sector agrícola, nos sentimos impotentes", afirmó el piloto, quien agregó que esta situación ha paralizado sus actividades, ya que hace casi un mes que no hay venta de combustible en El Trompillo.
Los efectos de esta crisis no solo afectan a los vuelos de fumigación, sino también a las avionetas que realizan viajes de emergencia y a las autoescuelas. Sin embargo, el transporte comercial de pasajeros no se ve alterado, ya que estos aviones utilizan Jet Full.
El 26 de septiembre, los pilotos ya habían informado sobre la falta de entrega de combustible por cinco días, una situación que se repetía por razones relacionadas con negociaciones de tarifas y transporte por parte de YPFB Refinación.