Carlos Arias, secretario municipal de Obras Públicas de Santa Cruz, señaló que la Alcaldía considera la posibilidad de implementar una tarifa transitoria para el sistema de transporte urbano. Esta medida responde a la necesidad de establecer un costo definitivo del pasaje tras la eliminación de la subvención al diésel que ha impactado en los costos de operación de los transportistas.
Durante una entrevista, Arias subrayó que la tarifa de Bs 6, que algunos transportistas han comenzado a cobrar, no está autorizada y proviene de decisiones individuales de los operadores. "Aún no hemos aprobado ningún incremento", comentó, enfatizando la importancia de alcanzar un consenso antes de cualquier cambio en la tarifa.
Diálogo en marcha para evitar el repliegue del transporte
El secretario municipal también destacó que las negociaciones son urgentes, ya que los transportistas han planeado un repliegue para este lunes 28 de septiembre debido a la situación económica generada por el alza de los precios del combustible. Arias indicó que es esencial encontrar un equilibrio entre los costos del transporte y la capacidad de pago de los ciudadanos.
Arias reconoció que la falta de un estudio técnico detallado sobre la demanda de pasajeros y la cantidad de unidades en circulación complica el proceso de fijar una tarifa adecuada. Por ello, la Alcaldía ha decidido priorizar el diálogo en lugar de adoptar posturas confrontacionales, ya que esto podría entorpecer las negociaciones.
Además de establecer una tarifa provisional, las autoridades municipales están considerando la posibilidad de convertir los vehículos de diésel a gas natural vehicular (GNV) como una forma de reducir los costos operativos. Arias mencionó que hay experiencias previas en este ámbito, con alrededor de 200 vehículos ya funcionando con GNV, aunque no especificó cuántos pertenecen al sistema urbano de Santa Cruz.
La Alcaldía espera alcanzar un acuerdo sobre la tarifa temporal antes del lunes, mientras que el estudio técnico que permitirá establecer una tarifa definitiva tomará aproximadamente dos meses. La atención está centrada en evitar la falta de servicio de transporte público en la ciudad.
Por el momento, la urgencia se mantiene en resolver la situación inmediata, y se espera que las reuniones con transportistas continúen durante el fin de semana para encontrar una solución que beneficie a todas las partes involucradas.