Sociedad 7 octubre 2026 Por Lucía Flores

La ansiedad social en estudiantes universitarios: un reto a superar

Un estudio reciente reveló que más del 20% de los estudiantes universitarios británicos experimentan ansiedad social durante su formación, afectando su rendimiento académico y su capacidad de interactuar con otros. Este análisis fue llevado a cabo por las universidades de Chichester, Coventry y el University College de Londres.

Mary, un nombre ficticio, es un claro ejemplo de cómo la ansiedad social puede afectar la vida de un estudiante. Desde adolescente, comenzó a sentir ansiedad en entornos sociales, lo que la llevó a la depresión y a abandonar la escuela. En la universidad, evitaba cualquier actividad grupal, sintiendo que nadie estaría interesado en conocerla.

A pesar de sus esfuerzos por integrarse, como asistir a una asociación estudiantil, Mary se sintió abrumada y prefirió retirarse. Su experiencia se complicó hasta que le diagnosticaron un trastorno de ansiedad social, afectando a aproximadamente el 12% de la población en algún momento de sus vidas.

Retos de la ansiedad social en estudiantes.

Neil Greening, presidente de la Alianza contra la Ansiedad Social del Reino Unido, señala que muchas personas tienden a interiorizar su ansiedad como un defecto personal, en lugar de reconocerla como una condición tratable. La ansiedad social puede ser devastadora, impidiendo a los individuos participar en actividades cotidianas y generar conexiones.

  • Evitación de interacciones sociales
  • Preocupación excesiva por el juicio ajeno
  • Síntomas físicos como rubor o sudoración

Con el aumento del uso de smartphones y el trabajo remoto, Greening advierte que la ansiedad social podría intensificarse debido a la reducción de interacciones cara a cara. Mary, ahora de 25 años y cursando un posgrado, ha aprendido a controlar mejor su ansiedad gracias a la terapia cognitivo-conductual.

El profesor David Clark, psicólogo de la Universidad de Oxford, enfatiza que es crucial enfocarse en los demás en situaciones sociales y desafiar los miedos mediante pequeños experimentos. Sugiere que practicar interacciones, como hacer preguntas en grupos, puede ayudar a reducir la ansiedad.

Finalmente, Mary comparte que lidiar con la ansiedad social es un proceso gradual. Aunque todavía enfrenta desafíos, su participación en actividades grupales en su posgrado y su reciente incorporación a un grupo de astronomía han sido pasos positivos en su camino hacia la superación.

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