En la refinería de Palmasola, ubicada en Santa Cruz de la Sierra, se acumulan más de 500 cisternas de combustible que no han podido descargar su carga. Los choferes están a la espera de poder ingresar y cumplir con la entrega del carburante.
Los camioneros, quienes han estado esperando en el lugar por varios días, han manifestado su preocupación debido a que esta situación afecta gravemente su economía personal, al tener que destinar recursos no planeados para su alimentación y otras necesidades básicas.
Además, los choferes que provienen de países como Argentina y Paraguay han expresado su inquietud ante la falta de claridad sobre cuándo se les permitirá ingresar a la refinería.
Se espera un pronunciamiento oficial por parte de las autoridades de YPFB para que aclaren las razones detrás de esta situación y cómo afectará la distribución de combustible en Santa Cruz y sus alrededores.