Sociedad 24 septiembre 2026 Por Marcelo Vaca

Pando: Seis momentos clave que marcaron su historia

La historia del norte amazónico de Bolivia está repleta de exploraciones, riqueza, luchas y caminos que aún no han sido plenamente reconocidos. Este vasto territorio, que inicialmente fue parte del Noroeste boliviano, tuvo que ser descubierto, convertido en un centro productor de goma y defendido durante la Guerra del Acre, eventos que fueron fundamentales en su integración al país.

El historiador Jorge Abastoflor Frey destaca seis momentos que considera cruciales y que a menudo son pasados por alto: la exploración del área, el auge de la producción de goma, la Guerra del Acre, los costos de su defensa, las conexiones al océano Atlántico y la ‘Marcha hacia el Norte’, un proceso que aún está por completarse.

Antes de que Pando se convirtiera en un departamento, el Noroeste boliviano era un lugar de difícil acceso, con una geografía llena de vegetación y sin caminos. La exploración de esta región no solo requirió la apertura de rutas, sino también expediciones que costaron recursos y vidas humanas. José Manuel Pando fue uno de los exploradores destacados, cuyos esfuerzos fueron clave para el conocimiento del territorio.

La creación del departamento de Pando, el 24 de septiembre de 1938, durante la administración de Germán Busch, fue un reconocimiento a la participación de cruceños en la colonización y explotación de ese territorio. El nombre del departamento honra a José Manuel Pando, cuya contribución fue fundamental en la defensa y exploración de la región.

Durante el apogeo de la goma, los ríos amazónicos se transformaron en rutas comerciales, y la economía gomera floreció en el norte de Bolivia. Bahía, actual Cobija, se destacó como un centro industrial significativo, donde muchas familias dependían de esta actividad. La goma no solo generó riqueza, sino que también llenó el vacío entre los ciclos de plata y estaño en la economía nacional.

La Guerra del Acre, aunque poco conocida, fue un conflicto crucial para Bolivia. La primera campaña involucra a unos 800 soldados que enfrentaron adversidades, resultando en solo 70 sobrevivientes. En la segunda campaña, el presidente Pando tuvo que liderar las tropas debido a la falta de efectivos, lo que refleja la gravedad de la situación en ese momento.

La defensa del territorio también involucró a siringueros, indígenas y mujeres. Un ejemplo notable fue la Columna Porvenir, que se organizó para recuperar el enclave de Bahía, mostrando que la defensa no solo dependía de fuerzas regulares. Este esfuerzo puso de manifiesto la colaboración de diferentes sectores de la comunidad en la lucha por la soberanía.

A raíz de la Guerra del Acre, Bolivia obtuvo dos rutas hacia el Atlántico que nunca se desarrollaron adecuadamente. El Tratado de Petrópolis en 1903 estableció estas conexiones, pero la infraestructura necesaria para aprovecharlas estuvo ausente. Esto ha llevado a un retraso en la integración del norte amazónico con el resto del país, un proceso que sigue siendo una tarea pendiente, según Abastoflor.

La historia de Pando no termina con su creación como departamento, sino que continúa en los caminos y puertos que aún faltan por construir. Abastoflor subraya la importancia de recordar esta historia para no repetir los errores del pasado y asegurar que el esfuerzo y sacrificio de quienes lucharon por este territorio no sea olvidado.

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