Este lunes, la Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia (CTEUB) propuso una drástica disminución de los salarios de las autoridades del país, como parte de sus demandas ante la crisis económica y el retiro de la subvención al diésel. Esta medida busca aliviar el impacto en la población y asegurar que las decisiones económicas no recaigan solo sobre los ciudadanos.
La líder de la CTEUB, Miriam Ayala, sugirió que el salario del presidente debería fijarse en Bs 10.000, argumentando que el sector público debe eliminar los privilegios. La propuesta apunta a que la carga de las decisiones económicas se comparta más equitativamente.
Entre las propuestas adicionales, los educadores urbanos demandaron la anulación del Decreto Supremo 5716 y manifestaron su intención de llevar a cabo una marcha nacional el 30 de septiembre, en protesta por el nuevo precio del diésel y otras políticas económicas del Gobierno.
Además, la CTEUB planteó reactivar las refinerías nacionales para procesar petróleo crudo, implementar impuestos a la agroindustria y fomentar la repatriación de divisas que provienen de exportaciones, con el fin de aumentar la disponibilidad de dólares y facilitar la importación de crudo, según señaló Ayala.
La marcha nacional de resistencia, titulada "por la dignidad boliviana", contará con la participación de las 31 federaciones que conforman la CTEUB. Esta movilización es una respuesta al incremento del precio del diésel y la reciente ampliación del estado de excepción, así como al financiamiento solicitado al Fondo Monetario Internacional.