Óscar Navarro, el viceministro del Tesoro y Crédito Público, anunció que el Gobierno tiene la intención de abrir negociaciones salariales a inicios del año 2027, argumentando que es esencial ajustar los salarios para que las familias mantengan su poder adquisitivo.
En la actualidad, el salario mínimo nacional se sitúa en Bs 3.300. Navarro indicó que esta cifra se incluirá en el Presupuesto General del Estado (PGE) para 2027, aunque se podrían considerar incrementos adicionales si se llega a un acuerdo.
El viceministro subrayó que cualquier aumento deberá ser definido a través de un diálogo abierto con los distintos sectores afectados, incluyendo a la Central Obrera Boliviana (COB), organizaciones sociales y representantes del ámbito empresarial.
Navarro también comentó sobre las dificultades que enfrentan los bolivianos debido a los recientes aumentos en los precios del diésel y la gasolina, afirmando que es un factor importante a considerar en la discusión salarial.
El debate en torno al incremento salarial no solo se centrará en el aspecto social, sino que también tendrá en cuenta el funcionamiento general de la economía, ya que las decisiones sobre salarios impactan tanto en el sector público como en el privado.
"Nosotros creemos que sí es necesario un incremento, hay que negociar con los diferentes órganos cuál va a ser el nivel de incremento que va a permitir a las familias bolivianas mantener al menos su poder adquisitivo".
Finalmente, se espera que el Gobierno comience esta negociación al inicio de la gestión 2027, involucrando a todos los sectores relevantes en la discusión sobre el aumento salarial.