El Gobierno de Bolivia, en conjunto con representantes de los productores de Yapacaní, Santa Cruz y del Beni, han establecido un pacto para destinar más de 800 millones de bolivianos en créditos que beneficiarán al sector productivo. Esta medida surge en respuesta a los recientes incrementos en el costo del diésel, que afectan las actividades económicas del sector.
Karel Rivero, viceministro de Desarrollo Productivo, indicó que el acuerdo tiene como objetivo mitigar el impacto del aumento en el precio de los combustibles. "Se está otorgando casi 800 millones de bolivianos para el sector productivo en las diferentes áreas y rubros que se irán socializando en las futuras reuniones", agregó.
Rivero también mencionó que se formarán mesas técnicas para abordar los pormenores de estas medidas. Se contempla la posibilidad de aplicar un arancel cero para productos agropecuarios y facilitar el acceso a créditos con garantías no convencionales.
El representante de los productores de Yapacaní subrayó la urgencia de contar con recursos que les permitan enfrentar el aumento en el costo del diésel, solicitando créditos con condiciones más flexibles. La idea es que estos financiamientos tengan un tiempo de gracia y sean más accesibles para los productores.
"Buscamos el consenso, la solución porque creemos que la mejor forma de encontrar la solución a nuestros problemas es el diálogo, no podemos agarrar y estar bloqueando porque eso nos perjudica".
Saúl Ribero, presidente de la Asociación de la provincia Marbán del Beni, afirmó que los productores optaron por el diálogo en lugar de continuar con las medidas de presión. Agradeció el compromiso del Gobierno y destacó que ahora podrán acceder a los recursos necesarios.
Con este acuerdo, los productores esperan que las condiciones mejoren y que el financiamiento les ayude a mantener sus actividades a pesar del aumento en los costos del combustible. Ribero concluyó que la respuesta del Gobierno ha sido positiva y que están abiertos al diálogo para resolver sus problemas.