El presidente Rodrigo Paz expresó, durante su participación en la Conferencia CAF-PNUD en Nueva York, que la población boliviana ha comprendido la necesidad de eliminar la subvención al diésel, lo que ha llevado a un incremento en su precio. Según Paz, esta decisión era crucial para el país.
Paz admitió que la eliminación de la subvención afectará la vida cotidiana de los ciudadanos, pero defendió la medida como una parte esencial de la respuesta del Gobierno a la crisis energética que enfrenta Bolivia.
El presidente también comentó que, tras el aumento en el precio del diésel, se eliminaron las largas filas en las estaciones de servicio. Afirmó que aproximadamente el 45% de los vehículos que formaban parte de esas colas utilizaban el combustible para contrabando, aunque esta cifra no fue respaldada con datos específicos.
El Decreto Supremo 5716, que fue promulgado el 18 de septiembre, establece el nuevo precio del diésel en Bs 17,95 por litro, un incremento significativo desde los Bs 9,80 anteriores. Este ajuste fue justificado por el Gobierno en función del costo de importación, el desabastecimiento y la lucha contra el contrabando.
Además, el Gobierno anunció que los fondos que antes se destinaban a la subvención ahora serán utilizados en programas sociales, créditos productivos y proyectos de infraestructura.
La declaración de Paz se produce en medio de protestas por parte de sectores del transporte, que han anunciado marchas y demandas de abrogación del DS 5716 en diferentes departamentos del país. A pesar de ello, el Gobierno asegura que el nuevo esquema garantizará un suministro constante de diésel en Bolivia.