Durante septiembre, el departamento de Pando, el más reciente de Bolivia, se viste de colores patrios para celebrar su aniversario de creación, el cual ocurrió el 24 de septiembre de 1938. Esta región fue establecida bajo el gobierno de Germán Busch con la intención de reforzar la soberanía nacional en un contexto de convulsiones políticas.
La capital de Pando, Cobija, tiene un significado histórico profundo. Fundada en 1906 como un puerto en el río Acre, su nombre fue cambiado para rendir homenaje al puerto boliviano que se perdió en el Pacífico. El departamento lleva el nombre del expresidente José Manuel Pando, un pionero en la exploración de esta región amazónica.
Pando se destaca por su papel ambiental crítico, ya que se erige como una "isla verde" en medio de la deforestación que afecta a Sudamérica. Aproximadamente el 93% de su territorio está cubierto por densos bosques vírgenes, que son esenciales para la regulación climática en la región.
La economía de Pando se basa en una relación sostenible con la naturaleza, destacándose por la recolección de productos forestales no maderables. Es reconocida a nivel mundial por su producción de castaña (nuez de Brasil) y otros frutos silvestres como el asaí y el copoazú, que tienen alta demanda en el mercado.
A pesar de su vasta extensión de selva tropical, Pando es el departamento con la menor densidad poblacional en Bolivia. Gran parte de su actividad urbana se concentra en Cobija y en su frontera con las ciudades brasileñas de Brasileia y Xapuri. Este mes, Pando se afirma no solo como el más joven de los departamentos, sino también como el pulmón ecológico que protege la riqueza y biodiversidad de la Amazonía boliviana.