La politóloga y comunicadora Natalia Aparicio ha sido objeto de críticas en plataformas digitales después de cuestionar la formación en Comunicación Social, en respuesta a los comentarios del tiktoker Milton Apaza sobre el costo de esta carrera. Uno de sus comentarios más polémicos fue: "aunque sea fórmense en Comunicación", lo que fue interpretado por muchos como un desdén hacia los que se preparan profesionalmente en esta área.
Este intercambio surge tras que Apaza expusiera públicamente sus opiniones sobre las tarifas asociadas a estudiar Comunicación Social, abriendo un diálogo sobre la validez de la educación formal en comparación con la experiencia práctica en redes. Esto ha llevado a un debate fervoroso entre estudiantes, profesionales y creadores de contenido, sobre si es suficiente con tener una fuerte presencia en redes sociales para trabajar en medios o si realmente se necesita una formación académica.
Aparicio, quien cursó Ciencias Políticas en la Universidad Mayor de San Simón, ha enfocado su carrera en el análisis político y la creación de contenido en plataformas digitales. Desde 2024, ha estado activa en redes sociales y se unió al programa de streaming de Unitel.
La controversia es aún más interesante considerando que Aparicio ha analizado previamente el impacto de los tiktokers en el discurso público. En marzo, comentó que las redes sociales han sustituido en muchos casos a los medios de comunicación tradicionales, argumentando que "no necesitas ser periodista, solo un micrófono y una cámara" para ganar influencia en plataformas como TikTok.
Por su parte, las universidades en Bolivia defienden la importancia de una formación especializada en Comunicación Social, que engloba distintas áreas como periodismo, comunicación corporativa, producción multimedia, investigación y gestión de información.
La discusión plantea una pregunta fundamental: ¿han democratizado las redes sociales la comunicación o han hecho que la educación profesional sea menos relevante?