Sociedad 30 julio 2026 Por Karen Roca

La lactancia materna va más allá del primer año: beneficios para el niño y la madre

La lactancia materna mantiene su relevancia incluso después del primer año de vida de un niño. Estudios científicos indican que seguir con este proceso proporciona nutrientes esenciales, defensas inmunológicas y beneficios emocionales tanto para el infante como para la madre. En el marco de la Semana Mundial de la Lactancia, que se celebra del 1 al 7 de agosto, profesionales de la salud subrayan que extender la lactancia es una decisión respaldada por evidencia científica, y no por mitos infundados.

Uno de los conceptos erróneos más comunes es que la leche materna pierde sus propiedades y se convierte en agua tras el primer año. Yesenia Méndez Añez, médico y puericultora de la Universidad Privada Franz Tamayo, aclara que esto es falso. Según ella, la leche materna sigue adaptándose a las necesidades del niño, proporcionando una rica fuente de nutrientes y protección inmunológica, incluso al cumplir 12 o 24 meses.

Organizaciones como la OMS y UNICEF sugieren la lactancia exclusiva durante los primeros seis meses, y la combinación con alimentos complementarios hasta los dos años o más, siempre que madre e hijo lo deseen. Este enfoque no solo protege la salud de los más pequeños, sino que también beneficia el bienestar físico y emocional de las madres.

Méndez enfatiza que la lactancia prolongada tiene un respaldo científico sólido y es beneficiosa tanto para la salud del niño como de la madre. Destaca que la recomendación es mantener la lactancia materna hasta aproximadamente los dos años, siendo que un destete voluntario suele ocurrir cuando el niño cuatriplica su peso al nacer, lo cual suele coincidir con esa edad.

La leche materna también actúa como una vacuna natural, proporcionando inmunoglobulinas y anticuerpos en una etapa en la que los niños exploran más su entorno, lo que aumenta su exposición a infecciones. Esto, a su vez, favorece el desarrollo emocional del niño, creando un apego seguro que contribuye a su autonomía en el futuro. Además, cada mes que la madre amamanta reduce significativamente su riesgo de desarrollar cáncer de mama, cáncer de ovario y enfermedades metabólicas como la diabetes tipo 2.

A pesar de los avances en Bolivia, donde el 74,1% de los niños reciben lactancia materna exclusiva en los primeros seis meses, persisten obstáculos como la desinformación y la falta de espacios adecuados en los lugares de trabajo. En este contexto, es crucial que las familias reciban información basada en evidencia.

Promover la lactancia materna prolongada implica garantizar que las madres puedan tomar decisiones informadas, respaldadas por apoyo profesional y un contexto favorable. Invertir en esta práctica es clave para la salud y el desarrollo infantil, y con el respaldo de la sociedad, los beneficios se extienden más allá del hogar, contribuyendo a una mejor calidad de vida y menores costos para los sistemas de salud.

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