Durante una reciente entrevista, la asesora principal de la Unesco en Ciudadanía Digital, Roxana Morduchowicz, afirmó que la llegada de la inteligencia artificial (IA) generativa en el ámbito educativo presenta más interrogantes que respuestas. Subrayó que esta tecnología, por sí sola, no tiene la capacidad de mejorar la enseñanza.
Morduchowicz hizo hincapié en que la adopción de la IA en la educación se encuentra en sus inicios a nivel global, tanto en Europa como en América Latina. Sin embargo, destacó que la región enfrenta mayores obstáculos, como la desigualdad en el acceso a Internet y dispositivos tecnológicos para estudiantes y docentes.
La experta advirtió que el verdadero potencial radica en cómo y para qué se utilizan estas tecnologías, sugiriendo que la clave es transformar las metodologías de enseñanza y la evaluación de los estudiantes, en vez de solo incorporar herramientas digitales.
Revalorizando el pensamiento crítico en la educación.
Un desafío que planteó es la necesidad de promover un uso responsable de la IA que enriquezca el aprendizaje, en lugar de suplantarlo. Insistió en que la educación debe recuperar el énfasis en el pensamiento crítico, esencial para que los estudiantes aprendan a manejar la información brindada por la IA y discernir entre lo que es auténtico y lo que no lo es.
Morduchowicz también subrayó la importancia de crear políticas públicas que incluyan la formación docente en temas relacionados con la ciudadanía digital, como el manejo de datos personales, la desinformación y los dilemas éticos que surgen con el uso de la inteligencia artificial.
Por su parte, José Causadias, director del Centro de Investigación Educativa de Panamá, señaló que aunque el impacto de la IA en la educación es innegable, hay una falta de datos científicos que evidencien su uso en las escuelas del país. Enfatizó que lo relevante no es si los estudiantes utilizan IA, sino cómo lo hacen y cómo se puede aprovechar para potenciar su aprendizaje y desarrollo.