Los cuerpos de cuatro bolivianos que murieron tras el colapso de un edificio en construcción en Brasil serán traídos de regreso a Bolivia este sábado, según confirmó el canciller Héctor Huanca.
El Ministerio de Relaciones Exteriores, a través del Consulado General en São Paulo, logró concretar la repatriación de manera eficiente y en un tiempo récord. Huanca aseguró que se están cumpliendo todos los procedimientos adecuados para el traslado de los cuerpos.
El cónsul boliviano en São Paulo, Esteban Aráoz, anunció que el transporte de los cuerpos se realizará en un vuelo de Boliviana de Aviación (BoA) hacia Cochabamba, donde se espera que arriben alrededor de las 16:00.
Una vez en Bolivia, dos de los fallecidos permanecerán en Cochabamba, mientras que los otros dos serán llevados a Oruro, todo con el consentimiento de sus familias.
El gobierno boliviano asumirá el costo del traslado aéreo, mientras que los familiares de las víctimas se encargaron de los trámites necesarios ante el Instituto Médico Legal (IML), el cual brindó este servicio de forma gratuita.
En cuanto al estado de salud de los heridos, un hombre de 45 años, oriundo de Santa Cruz, ya recibió el alta médica, mientras que una niña de 5 años sigue hospitalizada y bajo atención.
Cabe destacar que el cuerpo de una niña de 11 años no será repatriado, ya que su padre optó por no llevarla a Bolivia. El padre, quien comunicó su decisión al consulado mediante una carta, indicó que la niña tenía nacionalidad brasileña y sería sepultada en ese país. Además, manifestó que se quedará en Brasil para cuidar a su hija de 5 años, quien resultó herida en el accidente y está recibiendo tratamiento médico.