El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) de Argentina reportó que el índice de precios al consumidor (IPC) aumentó un 2,1% en julio en comparación con junio, cuando la tasa fue del 1,9%. Este incremento mensual ha llevado la inflación interanual a un 33,8%, la cifra más alta desde julio de 2025.
Este crecimiento de precios representa el tercer mes consecutivo de aceleración y en lo que va del año, la inflación ya suma un aumento del 19,3%. Luego de alcanzar un pico de 3,4% en marzo, impulsado por el aumento de combustibles debido a conflictos en Oriente Medio, la inflación mostró una tendencia a la baja en abril y mayo, pero en junio volvió a ceder por debajo del 2%.
Con la llegada de julio, un mes caracterizado por el inicio de las vacaciones invernales, los precios han vuelto a subir. Luis Caputo, el ministro de Economía, indicó que el incremento en julio no fue inesperado, dado que este mes suele presentar un comportamiento inflacionario elevado.
Entre los sectores con mayores aumentos, se destacan los de recreación y cultura, que subieron un 5%, atribuible a los incrementos en paquetes turísticos y servicios culturales. Asimismo, restaurantes y hoteles vieron un alza del 2,8% en sus precios durante este mismo mes.
Santiago Casas, economista de EcoAnalytics, afirmó que la información del IPC de julio confirma que el proceso de desinflación será complicado y tardará en materializarse. Aseguró que la estacionalidad tiene un impacto significativo en los precios, como quedó evidenciado por el aumento del 4,5% en precios estacionales en julio.
Caputo expresó su confianza en el programa económico del Gobierno, resaltando que, a pesar del índice inflacionario, se mantiene el compromiso con una política fiscal equilibrada y un Banco Central que controla la emisión monetaria. También mencionó que el precio del petróleo ha aumentado considerablemente en los últimos meses, lo que afecta a todos los países.
Para el año en curso, el Gobierno había proyectado una inflación del 10,1% en su presupuesto, cifra que ya se ha superado en el primer cuatrimestre. Las estimaciones privadas apuntan a una inflación acumulada del 29,8% para todo el año, con proyecciones de un 1,8% para agosto y septiembre.
Casas concluyó que, a pesar de la resistencia de la inflación núcleo a disminuir, se espera que esta retome un camino a la baja en los próximos meses, lo cual es crucial para que la inflación general converja hacia niveles más manejables.