La muerte de un jaguar en Guayaramerín, Beni, ha generado un fuerte pronunciamiento del Tribunal Agroambiental de Bolivia. Roxana Chávez, presidenta de dicha institución, ha solicitado a las autoridades que se implementen medidas de protección para la fauna silvestre, con el objetivo de evitar que situaciones similares vuelvan a ocurrir.
Chávez enfatizó la gravedad del incidente y recordó que el jaguar está clasificado como un animal en peligro de extinción y protegido por normativas del Tribunal Agroambiental. "Lamentamos profundamente este hecho y rechazamos cualquier actitud que ponga en riesgo a esta especie", afirmó durante una rueda de prensa realizada en Sucre.
Además, resaltó que no se debe comparar el valor de la vida de un ser humano con el de un animal, ya que ambos merecen respeto y protección. "Es inaceptable tratar de balancear la vida de una persona con la de un animal, ya que ambas tienen su importancia", declaró.
Finalmente, la presidenta instó a la Fiscalía a asumir su responsabilidad en la investigación del caso y a esclarecer lo acontecido, buscando justicia para el jaguar que perdió la vida en este lamentable suceso.