El miércoles por la noche, un incendio arrasó con una vivienda rústica en Ascensión de Guarayos, afectando a cinco familias que residían en el lugar. Según Justo Máximo Iraipi, el jefe de la familia, el fuego comenzó mientras todos dormían. Fue uno de los hijos quien, al percibir el calor, logró despertar a los demás y dar la alarma.
A pesar de sus esfuerzos, el fuego, avivado por el viento, se propagó rápidamente, consumiendo el techo de palma de cusi y arrasando con todo lo que había en su interior en cuestión de minutos. Justo expresó su angustia al relatar que, en medio del caos, la única opción fue escapar para preservar la vida de todos, especialmente de los niños que aún estaban en la cama.
La tragedia ocurrió en el barrio San José Obrero, a solo cinco cuadras de la plaza central de Ascensión. En la vivienda vivían Justo, su esposa y sus cuatro hijos, junto con sus respectivas familias.
Entre ellos, uno de los hijos tiene cinco pequeños que asisten a la escuela, mientras que otro tiene dos. Esto significa que un total de siete niños han quedado sin sus uniformes ni útiles escolares debido a este siniestro, situación que Justo no duda en calificar como devastadora. En busca de apoyo, hace un llamado a la comunidad para ayudar a su familia y la de sus vecinos afectados.