La Expocruz 2026 llegó a su fin después de diez días en los que Santa Cruz se convirtió en el epicentro de negocios, exhibiendo la capacidad del sector empresarial boliviano en diversas áreas como la pecuaria, agroindustria, tecnología y más.
Con una notable participación, la feria reunió más de 2.500 marcas y cerca de 1.200 animales en exhibición. Se realizaron 13 remates y se registró la asistencia de 536.000 personas, generando intenciones de negocio que alcanzan los 221 millones de dólares.
Impacto en el empleo y los negocios
El evento no solo fue un espacio de exhibición, sino que también estimuló la economía local, creando alrededor de 80.000 empleos directos, indirectos e inducidos. Estos datos resaltan la importancia de la feria más allá de las ventas inmediatas, enfocándose en las conexiones comerciales y las oportunidades futuras.
La Rueda de Negocios Internacional, organizada por Cainco, fue un gran motor de estas intenciones de negocio, acumulando 92,8 millones de dólares a través de 7.547 reuniones con representantes de 19 países. Este tipo de encuentros subraya la diversidad de sectores presentes, desde agroquímicos hasta tecnología y servicios.
Uno de los hitos destacados fue la exportación de 570 embriones de la raza Nelore a Guatemala, demostrando el avance de Bolivia en el ámbito de la genética bovina. Este proceso refleja años de trabajo en selección y mejora genética, resaltando el potencial exportador del país.
La Expocruz no solo se centró en grandes industrias, sino que también abrió espacios para pequeños productores. Emprendedores de diferentes regiones, como La Paz y Pando, mostraron sus productos únicos, buscando establecer lazos comerciales y potenciar su presencia en el mercado nacional e internacional.
En conclusión, la Expocruz 2026 ha dejado claro que el futuro de la economía boliviana está en la diversificación y la creación de redes comerciales. La feria sirvió como un puente entre productores, emprendedores y mercados, marcando un paso hacia una mayor integración económica.