El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, aseguró el sábado que el gobierno estadounidense no participó en la huida de Flávio Bolsonaro de Brasil, después de que este perdiera las elecciones. Bolsonaro llegó a Estados Unidos con su familia el miércoles, tras una orden judicial que le exigía entregar sus pasaportes en relación con diversas investigaciones en su contra.
Flávio Bolsonaro, quien tenía ya un visado para ingresar al país, salió de Brasil tras su derrota en la segunda vuelta electoral del 24 de octubre. En una conferencia de prensa en Atlanta, Rubio mencionó que fue el presidente quien decidió permitirle el ingreso a EE.UU. y reiteró que no hubo intervención directa de su gobierno en la salida del ex candidato.
Informes de medios como The New York Times y The Wall Street Journal indican que Bolsonaro huyó utilizando un avión fletado por Jason Miller, un asesor del expresidente Donald Trump, pasando por Argentina y Ecuador antes de llegar a su destino final. El director de la aerolínea reveló que el traslado fue financiado por un intermediario que utilizó una cuenta bancaria estadounidense.
Reacción de la Casa Blanca y Argentina
Aunque la Casa Blanca no ha hecho comentarios acerca de la fuga de Flávio Bolsonaro, Donald Trump ha calificado las recientes elecciones en Brasil como "vergonzosas". Por otro lado, una fuente diplomática brasileña, que prefirió el anonimato, indicó que Argentina fue convocada a una reunión para discutir el tema del vuelo que trasladó a Bolsonaro.
Afirmando ser el auténtico líder de Brasil, Flávio Bolsonaro justificó su salida del país señalando que estaba siendo víctima de una "persecución". Es importante señalar que su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, actualmente cumple una condena de 27 años en arresto domiciliario por intentar llevar a cabo un golpe de Estado tras su derrota en las elecciones de 2022.
"El gobierno de Estados Unidos no participó directamente en la salida de Bolsonaro de su país".