El ministro del Interior de Alemania, Alexander Dobrindt, expresó su rechazo a los disturbios que surgieron durante las manifestaciones de jóvenes el sábado pasado en diversas ciudades, como Berlín, Colonia y Fráncfort. Atribuyó la violencia a la intervención de grupos de alborotadores que se infiltraron en las protestas inicialmente pacíficas.
"Los alborotadores y saqueadores serán identificados y deberán rendir cuentas. Cualquier alteración del orden público llevará aparejadas sanciones severas", afirmó Dobrindt en una entrevista con el diario Bild, reafirmando el compromiso de las autoridades para mantener el orden.
Las manifestaciones, organizadas bajo la iniciativa "Gen Z regelt" (La Generación Z toma el mando), se llevaron a cabo en más de treinta ciudades y reunieron a decenas de miles de jóvenes. Las demandas incluyeron un aumento en el presupuesto educativo, medidas contra el incremento del costo de vida y políticas más efectivas para combatir el cambio climático.
Incidentes durante las protestas
Durante la tarde, las protestas transcurrieron sin incidentes graves, pero al caer la noche se registraron disturbios en Fráncfort, donde la policía arrestó a más de treinta personas. En Berlín, se lanzaron botellas y petardos, lo que llevó a las fuerzas de seguridad a utilizar cañones de agua para controlar la situación en varias ciudades.
El jefe del grupo parlamentario del SPD, Dirk Wiese, enfatizó la necesidad de escuchar las preocupaciones de los jóvenes y advirtió que los enfrentamientos con la policía no deben eclipsar sus legítimas demandas. Wiese subrayó que la política debe tomar medidas para abordar la falta de igualdad de oportunidades en el sistema educativo, aunque reconoció que la violencia en las protestas debe ser condenada.
En contraste, el ministro del Interior de Renania del Norte-Westfalia, Herbert Reul, expresó una postura más crítica, señalando que los disturbios en Colonia fueron provocados por extremistas de izquierda que aprovecharon la situación para escalar la violencia deliberadamente.