Científicos han logrado mapear 124 millones de conexiones de las células nerviosas en el cerebro de una mosca macho, creando un modelo tridimensional que muestra la complejidad de su estructura.
Este detallado mapa, que presenta una notable simetría y colores vibrantes, fue comparado con el cerebro de la mosca hembra, revelando diferencias significativas que podrían explicar comportamientos como la agresividad y el cortejo en los machos.
Un avance en neurociencia y comportamiento animal.
El profesor Gregory Jefferis, quien lidera la investigación en el Laboratorio de Biología Molecular en Cambridge, destacó la importancia de este avance al compararlo con la invención del telescopio, sugiriendo que podría revolucionar nuestra comprensión de las conexiones neuronales y su influencia en el comportamiento.
El estudio no busca explicar las diferencias de comportamiento entre hombres y mujeres, sino más bien ofrecer un camino para entender mejor cómo ciertos genes afectan el cableado cerebral y, por ende, el comportamiento humano, especialmente en condiciones como el autismo y la esquizofrenia.
Los investigadores observaron que aunque el 95% de las células del cerebro son compartidas entre machos y hembras, el 5% restante provoca diferencias clave en los comportamientos, como el sistema visual y la agresión.
Los machos, por ejemplo, tienen circuitos neuronales especializados para el cortejo, que incluyen la producción de sonidos mediante la vibración de sus alas, un aspecto que resulta crucial para atraer a las hembras.
Esta investigación, que involucra a varios equipos de instituciones de renombre, abre nuevas oportunidades para explorar cómo estos descubrimientos pueden influir en el desarrollo de inteligencia artificial más avanzada, inspirándose en las estructuras neuronales de organismos más simples.