Mundo 19 agosto 2026 Por Andrés Terrazas

El dolor de Nayarit Colmenares: sobreviviente y amputada tras los terremotos en Venezuela

Nayarit Colmenares y su esposo Henry residían en el cuarto piso del edificio Palmar Este 1, en Caraballeda, un área de La Guaira que fue gravemente afectada por los terremotos de 7,2 y 7,5 grados que sacudieron el norte de Venezuela el 24 de junio a las 6:05 de la tarde.

La arquitecta y diseñadora de 39 años fue sepultada durante dos días bajo los escombros, enfrentándose a la desesperación en la oscuridad, donde percibía olores de cemento y gas. Sentía como si fuera a ahogarse y se lastimaba al intentar moverse.

Nayarit recuerda que, en un intento por liberarse, utilizó la alarma de su celular programada para un curso de inteligencia artificial con Henry, lo que le permitió darse cuenta del tiempo que había pasado desde el colapso del edificio.

En medio del caos, la angustia se apoderó de Nayarit cuando comenzó a buscar a su esposo en la penumbra, tocando lo que creía que era un cojín y descubriendo, con horror, que era la pierna de Henry, quien ya no respondía.

Tras varias horas de angustia y resignación, comenzó a golpear un tubo de hierro con un trozo de cerámica, lo que finalmente atrajo la atención de los rescatistas salvadoreños que estaban buscando sobrevivientes en la zona.

El rescate, que duró siete horas, culminó con Nayarit siendo retirada de los escombros, donde se enteró de que Henry había fallecido. Pese a su dolor, ella se sintió agradecida de estar viva y poder ver a su familia nuevamente.

Sin embargo, su recuperación no fue fácil. Los médicos le recomendaron la amputación de su mano derecha, que había sufrido graves daños. A pesar de la tristeza por la pérdida de su extremidad, Nayarit decidió priorizar su vida.

Desde entonces, ha comenzado a adaptarse utilizando su mano izquierda y ha experimentado el síndrome del miembro fantasma, sintiendo sensaciones de su mano amputada. Su familia ha iniciado una campaña para ayudarla a conseguir una prótesis mioeléctrica que le permita recuperar sus habilidades.

"Haber perdido a mi esposo me duele más que haber perdido la mano derecha. Ahora todos son mi mano derecha".

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