La situación en el Instituto Oncológico del Oriente Boliviano es alarmante, ya que actualmente los pacientes que requieren cirugía oncológica deben esperar hasta cuatro meses para ser atendidos. Esta realidad fue confirmada por el director del hospital, Diego Montenegro, quien indicó que el servicio de cirugía no está cubriendo la alta demanda.
"La espera para una cirugía es crítica, ya que un retraso puede agravar la condición del paciente y poner en riesgo su vida", advirtió Montenegro, quien también mencionó que la radioterapia está suspendida desde febrero debido a fallas en el acelerador lineal.
Montenegro destacó que el hospital solo cuenta con 73 camas para atender a pacientes adultos y pediátricos, lo que resulta insuficiente considerando el número de enfermos que acude al centro, el cual es un referente a nivel nacional. En el área de hematología, por ejemplo, se disponen únicamente de tres camas para pacientes con leucemias y linfomas.
Además, la terapia intensiva también enfrenta limitaciones, con solo tres camas disponibles, debido a la escasez de personal de enfermería. Esta situación provoca un colapso en el sistema, incrementando las listas de espera para cirugías, quimioterapias y radioterapias.
Demoras en el proceso de atención
Los pacientes sufren demoras incluso antes de ser operados, ya que deben esperar entre uno y dos meses para realizarse análisis de laboratorio y tomografías, lo que complica aún más su situación.
Para poder reanudar la radioterapia, se necesitan aproximadamente Bs 3 millones para reparar el acelerador lineal. A pesar de ello, el gobernador Juan Pablo Velasco ha manifestado que es una prioridad la reparación y se están realizando gestiones para solucionar el problema.
Mientras tanto, los pacientes se están derivando al Centro de Medicina Nuclear y Radioterapia en Santa Cruz, que también se encuentra colapsado. Según Montenegro, para una población de cerca de 500.000 habitantes debería existir al menos un acelerador de radioterapia, pero actualmente solo hay uno disponible para toda la población, lo que agrava aún más la crisis en el Oncológico.