La tensión en Oriente Medio ha fortalecido el papel de América Latina y el Caribe como fuente de hidrocarburos, con un notable incremento en la producción de petróleo y gas natural. Según datos de la Olacde, en marzo de 2026, la región produjo 22.000 millones de metros cúbicos de gas natural, lo que representa un crecimiento del 5 % en comparación con el mismo mes del año anterior y respecto a febrero de este año.
La organización destacó que los ataques a infraestructuras energéticas y las crecientes tensiones en el estrecho de Ormuz han elevado los riesgos sobre el suministro global de hidrocarburos. Esta situación ha llevado a una mayor volatilidad en los precios internacionales del petróleo y gas, lo que a su vez ha resaltado la relevancia de Latinoamérica y el Caribe como actores estratégicos en el mercado energético.
Argentina se posiciona como el principal productor de gas en la región con un 23 % de participación. Le siguen Trinidad y Tobago con el 21 % y Brasil con el 15 %. Bolivia y México aportan cada uno un 10 %, mientras que Venezuela y Perú suman un 9 % y 7 % respectivamente. Colombia y Ecuador cierran la lista con un 5 % y 1 % de la producción total.
En términos de petróleo, la producción en marzo de 2026 alcanzó 324 millones de barriles, lo que representa un aumento del 9 % en comparación con el mismo mes del año anterior. Brasil, México y Venezuela concentran el 69 % de esta producción en la región.
Un dato relevante es que, en marzo de este año, el 53 % de las importaciones de petróleo en América Latina y el Caribe se realizaron a través de comercio intrarregional, mientras que el 49 % del valor de las importaciones de gas natural también tuvo su origen en países de la región. Esto refleja un alto nivel de integración y dependencia energética entre los países latinoamericanos.