La Confederación Nacional de la Micro y Pequeña Empresa (Conamype) ha solicitado al gobierno nacional la creación de un programa de salvataje, destacando que este sector es crucial para la generación de empleo en Bolivia.
Los pequeños productores enfrentan dificultades debido a la desregulación del precio del dólar, ya que los bancos no están ofreciendo la moneda estadounidense. Esto los obliga a recurrir al mercado informal o a viajar a las fronteras para realizar sus transacciones internacionales.
Helen Rivero, representante de Conamype, señaló que la flexibilización del dólar ha perjudicado a los productores, provocando la parálisis de varias unidades productivas y llevando a algunos a emigrar en busca de mejores oportunidades.
Los confeccionistas, que forman parte de la confederación, se ven especialmente afectados. Anteriormente, dependían de las ferias matutinas como su principal fuente de ingresos, donde compradores de países vecinos adquirían sus productos. Sin embargo, ahora enfrentan el cierre de muchos de estos pequeños negocios debido al aumento desmesurado en los costos de insumos.
Rivero indicó que el incremento en el precio del diésel complicará aún más la situación, ya que los costos de flete aumentarán. Esto afectará su capacidad para comercializar y abastecerse de insumos, poniendo en riesgo su actividad económica.
A pesar de que el gobierno ha anunciado varios créditos y planes de apoyo, Conamype aún no ha sido convocada para acceder a estas ayudas, lo que impide que puedan reactivar la economía de sus afiliados. Actualmente, muchos de ellos han quedado en situaciones de negocios familiares, debido a la imposibilidad de pagar sueldos.