Sociedad 28 octubre 2026 Por Paola Justiniano

Comerciantes cruceños desafían la lluvia para llevar el pan a casa

Las intensas lluvias y fuertes vientos que azotaron Santa Cruz no detuvieron la labor de los comerciantes informales, quienes desde temprano se dispusieron a salir a las calles de la zona norte. Con ingeniosas adaptaciones de sus puestos y kioscos, estos trabajadores se esforzaron por proteger sus productos y atender a sus clientes.

Utilizando hules, plásticos y sombrillas, los vendedores demostraron una vez más su compromiso y sacrificio, haciendo frente a las inclemencias del clima que ponen en riesgo su sustento diario.

El desafío de vender bajo la lluvia

A pesar de su perseverancia, la lluvia afectó la cantidad de compradores, provocando una considerable baja en las ventas. Para quienes dependen de esos ingresos, quedarse en casa no es una opción.

"La venta está baja, así nomás es, no hay gente. Hay que salir sí o sí, porque los trabajadores también consumen. El comerciante sufre más que cualquier empresario: sufrimos en la lluvia, en el sol, en el viento, en todo sufrimos"

Las condiciones climáticas no solo impactan financieramente, sino que también exponen a los comerciantes a problemas de salud, como enfermedades respiratorias, debido a las largas horas expuestos al agua.

Para muchos de estos emprendedores, la motivación detrás de su esfuerzo radica en proveer para sus familias. "Es sacrificado, pero es necesario porque llevamos el día a día para los niños", expresó una vendedora mientras se cubría de la lluvia.

Esta situación resalta la realidad de cientos de familias en Santa Cruz, donde el comercio informal se convierte en el motor esencial de la economía barrial, funcionando sin pausa a pesar de los desafíos climáticos.

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