La abogada Ana Karen Salazar, durante su intervención en el programa El Mañanero, subrayó la importancia de formalizar los contratos de alquiler mediante un documento escrito y, de ser factible, registrarlo ante un notario de fe pública.
Salazar advirtió que las negociaciones verbales pueden complicar la demostración de los términos acordados, lo cual puede ser problemático en caso de que surjan disputas. "Normalmente se habla de contratos verbales que no se respetan, por ello es fundamental tener un acuerdo escrito, y mejor aún si se protocoliza", indicó.
Además, la abogada aclaró que aunque los contratos privados son válidos, su reconocimiento puede requerir trámites adicionales que pueden ser prolongados.
En cuanto al aumento de precios durante la vigencia del contrato, Salazar explicó que las condiciones pactadas en un acuerdo escrito son obligatorias para ambas partes. No obstante, enfatizó que un ajuste de precio puede ser viable siempre que haya un consenso entre el propietario y el inquilino.
"Siempre es recomendable que se hagan los contratos y que se respeten, porque igual cambiar los montos sería un incumplimiento de parte del arrendador".
Salazar también abordó el tema del derecho a la privacidad de los inquilinos, especialmente cuando se trata de visitas del propietario para mostrar el inmueble a potenciales compradores. En este aspecto, destacó que al ser propietario no se tiene la libertad de ingresar sin previo aviso y se deben coordinar las visitas de manera adecuada.
Por último, hizo hincapié en la necesidad de establecer desde el principio quién se encargará de los pagos de servicios básicos y otros costes adicionales que puedan surgir, como los aumentos en las facturas de electricidad por el uso de electrodomésticos. "Es vital definir quién cubrirá estos gastos y también cualquier reparación necesaria en la propiedad", concluyó.