El 2 de julio de 2026, el Gobierno burkinés, liderado por el capitán Ibrahim Traoré, implementó un decreto que modifica las normas de intervención humanitaria en el país. Esta iniciativa busca proteger la dignidad de las personas que reciben ayuda al restringir el uso de su imagen en las campañas de donación.
Entre las nuevas pautas, se prohíbe la exhibición de imágenes de personas vulnerables junto a los donativos que reciben. Las autoridades justifican esta medida como una forma de proteger los derechos fundamentales y la privacidad de los beneficiarios.
Además, las entidades humanitarias que deseen operar en Burkina Faso deben contar con una acreditación oficial. La normativa también establece que al menos el 60% de los fondos recaudados deberá destinarse a promover la autonomía económica y la recuperación inmediata de las comunidades asistidas.
Clarificación sobre la normativa
A pesar de la información errónea que circula en redes sociales, la nueva regulación no prohíbe tomar fotografías de personas vulnerables en general. Un enfoque específico se centra en la forma en que se utilizan estas imágenes dentro del contexto de la asistencia humanitaria.
El Ministerio de la Familia y la Solidaridad de Burkina Faso ha señalado que algunas iniciativas solidarias han abusado del uso de contenidos visuales que pueden dañar la dignidad y derechos de las personas beneficiarias, lo que ha llevado a esta regulación.
La nueva regulación también incluye a las campañas de recaudación de fondos que requieren una autorización previa para su difusión. Esto abarca a ciudadanos, asociaciones y también a influencers que promuevan estas iniciativas.
Con esta medida, Burkina Faso se enfrenta a la crítica práctica de la "pornografía de la pobreza", que se refiere a la utilización de imágenes de personas en situaciones de extrema necesidad, en un intento de generar reacciones emotivas o más apoyo.
El Gobierno tiene la intención de mantener la solidaridad, pero dentro de un marco que priorice la dignidad de los beneficiarios y la promoción de la autonomía económica, reduciendo así la dependencia a largo plazo de la ayuda externa.