Desde la eliminación del subsidio al diésel en septiembre, algunos alimentos de la canasta básica boliviana han visto un aumento notable en sus precios. Un monitoreo realizado por la Defensoría del Pueblo en las nueve capitales departamentales y El Alto ha revelado que al menos tres productos han incrementado sus precios en más del 90%.
La zanahoria se ha visto más afectada, especialmente en Cochabamba, donde su precio por cuartilla pasó de Bs 18,50 el 25 de agosto a Bs 59 el 25 de septiembre, lo que representa un asombroso incremento del 219%. Por su parte, el azúcar granulada también sufrió un aumento considerable del 150% en la misma ciudad, mientras que el tomate experimentó un alza del 95,7% en El Alto.
Pedro Callisaya, defensor del pueblo, manifestó que el aumento en los costos del combustible ha impactado directamente en los precios de producción y transporte de los alimentos, afectando particularmente a aquellos que se trasladan desde las regiones tropicales hacia el altiplano.
La situación ha modificado los hábitos de consumo en los hogares. En una encuesta realizada por la Defensoría a 63 jefas y jefes de hogar, el 86% de los encuestados indicó que había realizado cambios en su alimentación en las últimas semanas, incluyendo una reducción en la frecuencia de consumo de ciertos productos.
Cabe destacar que los datos de la Defensoría contrastan con las cifras del Instituto Nacional de Estadística, que reportó una inflación general del 0,85% en septiembre. Los economistas han señalado que ambos organismos utilizan metodologías diferentes y sugieren aumentar la vigilancia sobre los mercados para detectar cualquier posible práctica especulativa.