Durante este año, la ciudad ha reportado 35 casos de dengue y más de 8.300 de chikunguña. Para abordar esta situación, se iniciará una encuesta entomológica que comenzará el 1 de septiembre y abarcará los 15 distritos de la ciudad.
La detección de la fase larvaria del mosquito Aedes aegypti es crucial, ya que este vector es responsable de transmitir no solo dengue y chikunguña, sino también zika. Las autoridades han hecho un llamado a la ciudadanía para que colaboren en la eliminación de criaderos en sus hogares.
José Carlos Gutiérrez, secretario municipal de Salud, informó que unas 100 brigadas de la Alcaldía, en conjunto con el Servicio Departamental de Salud (Sedes) y el Centro Nacional de Enfermedades Tropicales (Cenetrop), realizarán un relevamiento en aproximadamente 1.500 manzanos y 3.000 familias. Se solicita a la población permitir el acceso del personal y eliminar cualquier recipiente que pueda acumular agua.
"Esto es responsabilidad de todos. Debemos comenzar con la destrucción de estos reservorios", afirmó Gutiérrez, enfatizando la importancia de la participación comunitaria en la erradicación de los criaderos.
Las muestras recolectadas en llantas, botellas y baldes serán enviadas al Cenetrop para su análisis, lo que permitirá determinar la presencia de huevos o larvas y activar las siguientes acciones para controlar la situación.
Gutiérrez también advirtió que el dengue presenta un patrón cíclico, con brotes significativos cada tres años. El último brote ocurrió en 2023, lo cual hace prever que este año podría ser más intenso en cuanto a la aparición de casos.
Un estudio realizado el año pasado reveló que el índice de infestación larvaria en la ciudad se sitúa en un 9%, superando el umbral de seguridad, lo que motivó a las autoridades a implementar campañas de eliminación de criaderos.