Sociedad 13 agosto 2026 Por Diego Peña

Aprovecha el calor residual del horno durante un apagón

Un apagón puede hacer que cocinar se vuelva complicado, pero si el corte ocurre cuando el horno o la cocina eléctrica aún están calientes, puedes aprovechar ese calor residual por un tiempo.

Los hornos eléctricos están diseñados con materiales que retienen el calor, por lo que si se corta la electricidad mientras está caliente, el interior no se enfría de inmediato. Si tu horno estaba a aproximadamente 180 °C al momento del apagón, puedes seguir cocinando algunos alimentos que están casi listos, gracias al calor que queda. Sin embargo, el tiempo de aprovechamiento dependerá de varios factores como el tipo de horno, cuánto tiempo estuvo encendido, la cantidad de comida y el tipo de recipiente usado.

Durante los primeros minutos tras un corte de luz, ese calor puede ser ideal para gratinados, mantener preparaciones calientes o cocinar alimentos más delgados. Con el paso del tiempo, el calor residual será útil principalmente para mantener la temperatura o calentar alimentos.

Es crucial evitar abrir la puerta del horno sin necesidad, ya que cada vez que lo haces, el aire caliente se escapa y la temperatura interna puede bajar drásticamente. Para aumentar la capacidad de calor, puedes colocar en el horno, antes de un corte programado, una bandeja gruesa o una piedra para pizza, siempre que sean aptas para el horno.

En cuanto a las cocinas eléctricas, estas también pueden conservar calor después de un apagón, aunque la duración y la intensidad del calor dependerán de la tecnología. Las cocinas con placas radiantes y hierro fundido pueden seguir calientes durante algunos minutos, permitiendo que los alimentos que ya estaban cocinándose continúen su proceso. Por otro lado, las cocinas de inducción funcionan de forma diferente, donde el recipiente es el que guarda el calor; por esto, una olla de hierro fundido puede mantener tu comida caliente por más tiempo.

Si el apagón se extiende por varias horas, el calor residual ya no será suficiente. En este caso, podrías optar por alternativas portátiles, aunque se debe tener cuidado, ya que algunos de estos dispositivos pueden ser peligrosos. Las cocinas portátiles que se utilizan para camping, que funcionan con gas o alcohol, son una opción, pero no todos son seguros para el interior de las casas, ya que pueden emitir monóxido de carbono y otros gases nocivos.

Antes de usar estos dispositivos, es fundamental seguir las instrucciones del fabricante y asegurarse de que estén diseñados para uso interior. Nunca improvises una cocina con carbón, leña, alcohol o similares dentro de espacios cerrados o mal ventilados.

Finalmente, es recomendable estar preparado para cocinar sin electricidad. Ten a mano linternas, fósforos y mantén despejada el área de trabajo. También considera tener alimentos que no necesiten cocción, como conservas y frutos secos. Si decides usar un dispositivo de combustión, asegúrate de que esté en un lugar abierto y bien ventilado, alejado de materiales inflamables. La chimenea no debe ser usada como cocina a menos que esté adecuadamente habilitada para ello, siguiendo las normas de seguridad.

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