El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) ha emitido una alerta hidrológica de nivel naranja debido a la posibilidad de que los niveles de varios ríos aumenten de forma significativa y repentina, lo que podría resultar en desbordes y afectar a la población cercana, en particular en los departamentos de La Paz, Cochabamba, Potosí y Santa Cruz.
La alerta estará vigente desde el domingo 23 hasta el miércoles 26 de agosto. Durante este tiempo, se espera un aumento en los caudales de las cuencas del Beni (cabecera), Chapare, Caine y Mizque.
En La Paz, la advertencia afecta a varios municipios situados en la cuenca superior del río Beni. Los ríos Cotacajes, Ichara, Boopi, Tamampaya, Solacama, Unduavi, Taquesi, Miguillas, Zongo, Coroico, Yara, Alto Beni, Tipuani y Mapiri son algunos de los que podrían desbordarse.
Entre las localidades en riesgo se encuentran Quime, La Asunta, Chulumani, Zongo, Cahua, Apana, Fariñas, Coroico, Caranavi, Santa Rita de Buenos Aires, Palos Blancos, Alto Beni, Tipuani, Chima, Bartolo, Guanay y Mapiri, junto a comunidades aledañas.
Para Cochabamba, la alerta se mantendrá del 23 al 25 de agosto, y se prevé que los ríos Morochata, Cocapata, Chapare, Venticuatro, Mizque, Pojo, Rocha y Taquiña experimenten un aumento en sus niveles.
Las poblaciones afectadas incluyen a Morochata, Cocapata, Independencia, Villa Tunari, Puerto San Pedro, Paractito, San Rafael, Ivirizu Bajo, Colomi, Mizque, Pojo, la ciudad de Cochabamba y Tiquipaya, así como las comunidades cercanas a estos ríos.
La alerta también se extiende al municipio de General Bilbao en Potosí y a Manuel María Caballero en Santa Cruz. Se recomienda a las autoridades y residentes de estas áreas estar atentos a la evolución de los niveles de los ríos y tomar precauciones ante la posibilidad de desbordes.
La alerta se emite pocos días después de las notables nevadas y el ingreso de frentes fríos que han afectado al país, especialmente en Potosí. La clasificación de alerta naranja implica un riesgo significativo de fenómenos hidrológicos, por lo que es crucial que las comunidades cercanas a los ríos permanezcan vigilantes durante este período.