Alemania ha registrado alrededor de 14.000 muertes atribuibles a las olas de calor durante el verano de 2026, una cifra que supera el récord de 2018, según datos revelados por el Instituto Robert Koch (RKI), la entidad de salud pública del país.
En 2018, el número de fallecimientos debido a las altas temperaturas alcanzó aproximadamente 8.900. Este año, el RKI destacó que un total de 9.600 personas fallecieron entre el 22 y el 28 de junio, periodo que experimentó temperaturas extremas, superando en algunos lugares los 41 °C.
Las cifras del RKI, que abarcan los decesos hasta el 9 de agosto, indican que los adultos mayores de 75 años fueron los más perjudicados por el calor. El informe semanal del instituto subraya la gravedad de la situación.
Para calcular la cantidad de muertes relacionadas con las olas de calor, se utilizan métodos estadísticos que comparan la mortalidad en semanas de verano con y sin calor extremo. Esto es necesario, ya que el calor no siempre se menciona como causal en los certificados de defunción.
La mayoría de las víctimas eran personas con afecciones preexistentes, como problemas cardiovasculares, pulmonares o renales, lo que ha llevado a que se consideren estas muertes como vinculadas al calor.