Gianni Infantino, presidente de la FIFA, se encuentra en el centro de la controversia después de que se filtrara información sobre una reunión en Rabat, donde presuntamente ofreció a Marruecos la oportunidad de albergar la final de la Copa del Mundo 2030. Este movimiento estaría ligado a la búsqueda de respaldo por parte de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) para consolidar su posición frente a las críticas que provienen de la UEFA.
A pesar de la expectación de la prensa, Infantino no realizó declaraciones tras la reunión celebrada en la capital marroquí. La información fue publicada por el diario británico The Times, que destacó el intercambio propuesto entre el dirigente y el país norteafricano.
Sin embargo, la FIFA se apresuró a desmentir esta versión a través de filtraciones a medios de comunicación españoles, indicando que no hay ninguna oferta formal para que Casablanca reciba la final del Mundial en lugar de Madrid. El diario AS, que se comunicó con fuentes cercanas a Infantino, confirmó que tales afirmaciones no tienen fundamento.
La situación ha generado una ola de reacciones, incluyendo la exigencia de renuncia del propio Infantino por parte de figuras como Luis Figo, quien catalogó su comportamiento como inaceptable.