Rodrigo Paz, presidente de Bolivia, afirmó este miércoles que "ser indígena no es sinónimo de ser indigente", y destacó que su país está en proceso de superar dos décadas de aislamiento internacional, enfocándose en sus "potencialidades".
Estas declaraciones fueron realizadas durante el XVI Encuentro Empresarial Iberoamericano en Madrid, donde Paz participó en un panel junto a líderes de otros países, como el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, el primer ministro de Portugal, Luís Montenegro, y los presidentes de Costa Rica y República Dominicana, Laura Fernández y Luis Abinader, respectivamente.
El secretario general iberoamericano, Andrés Allamand, moderó la conversación y enfatizó la preocupación de Paz por las comunidades indígenas en Bolivia, instándolo a aprovechar la riqueza del país como un modelo para el desarrollo en la región.
"Ser indígena no es sinónimo de ser indigente. Hay todo el derecho a poder crecer en un mundo que se pueda compartir".
Paz comentó que recientemente conversó con el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, quien expresó su deseo de colaborar en la Amazonía con Bolivia. "Quiero decirle que la Pachamama cambió de opinión y ahora queremos trabajar de forma diferente", agregó, refiriéndose a un cambio en la gestión medioambiental del país.
El presidente también subrayó que su prioridad es dar esperanza a la juventud boliviana, asegurando que deben sentirse parte de una nación que les ofrece un futuro y el espacio para desarrollarse, e invitó al sector empresarial a unirse a esta misión.
En cuanto a la economía, Paz destacó que Bolivia está saliendo de un periodo de aislamiento, y aunque países como Chile y Perú tienen ingresos mucho mayores en el sector minero, el país andino tiene un potencial aún sin explotar. Enfatizó que el 10% del estaño utilizado en la tecnología móvil proviene de Bolivia, y que el país busca desarrollar su propia industria en lugar de simplemente exportar minerales.
Finalmente, el presidente concluyó su intervención expresando su deseo de construir una Iberoamérica más unida, basada en democracias robustas e instituciones fuertes, y un futuro compartido.