Economía 3 noviembre 2026 Por Lucía Flores

Retraso en gasoducto argentino afectará importaciones de gas para Bolivia

Las industrias bolivianas se enfrentarán a retos para importar gas natural desde Argentina debido a la demora en la ampliación del gasoducto Manuel Belgrano, cuya ejecución está prevista para comenzar en abril de 2027 y finalizar en 2029.

Actualmente, el gasoducto tiene capacidad para transportar 15 millones de metros cúbicos diarios (MMm3/d) de gas del yacimiento Vaca Muerta, que se destina principalmente a satisfacer la demanda de las provincias del Noroeste argentino, como Tucumán, Salta, Jujuy, Catamarca, La Rioja y Santiago del Estero.

Con la ampliación del ducto, se pretende incrementar esta capacidad en aproximadamente 14 a 15 MMm3/d, lo que facilitaría la exportación de gas a países como Bolivia, Brasil y Chile. El objetivo es alcanzar un total de 29 MMm3/d para cubrir las demandas regionales sin descuidar el suministro interno argentino.

El proyecto de ampliación abarca una extensión de alrededor de 750 kilómetros, conectando Tratayén en Neuquén con La Carlota en Córdoba, y la inversión estimada para dicha obra asciende a 1,500 millones de dólares.

Horacio Pizarro, director ejecutivo de Transportadora de Gas del Norte, destacó que la producción de gas natural en Bolivia ha ido en declive, lo que ha llevado a una modificación en el sistema de transporte de gas, ahora con origen en Neuquén en lugar de Bolivia.

En respuesta a esta situación, el gobierno de Bolivia ha implementado el Decreto Supremo 5755, que permite al sector privado importar gas natural y gas natural licuado (GNL) para sus operaciones productivas y generación de energía eléctrica.

Rául Velásquez, analista de la Fundación Jubileo, señaló que este decreto ofrecerá un marco de certeza al sector industrial para negociar la importación de gas, siendo Argentina el proveedor más accesible gracias a la infraestructura existente.

El geólogo Gustavo Navarro alertó sobre el impacto que tendrán los precios del gas, que se prevé estarán entre 8 y 10 dólares por millón de BTU, en los costos operativos y, a su vez, en los precios al consumidor final, destacando la sensibilidad de la economía boliviana en un contexto inflacionario.

La producción de gas natural en Bolivia ha caído a 25 MMm3/d, de los cuales 14 a 15 MMm3/d abastecen el mercado interno y el resto se exporta a Brasil. Esta situación contrasta con los 60 MMm3/d que se reportaban en 2014, lo que marca un descenso significativo en la producción del país.

Daniel Montamat, exsecretario de Energía de Argentina, opinó que el problema no radica en la geología, sino en las políticas y regulaciones que han afectado la exploración y reposición de reservas en Bolivia, contribuyendo a la caída de la producción de gas natural.

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