El sector turístico de Bolivia atrajo $us 818,6 millones en ingresos durante 2025, representando el 4,9% del Producto Interno Bruto (PIB). Sin embargo, la falta de conectividad aérea, los bloqueos sociales y una normativa obsoleta están obstaculizando su desarrollo, según lo señala la Cámara Boliviana de Turismo (Cabotur).
El país tiene un vasto potencial turístico, con destinos como el Salar de Uyuni, el lago Titicaca, las Misiones Jesuíticas de Chiquitos, el parque Madidi y varias ciudades con patrimonio cultural. A pesar de estos atractivos, la realidad económica aún no refleja la capacidad del turismo para generar ingresos significativos.
Con 1.145.165 visitantes internacionales en 2025, se registró un aumento del 15,5% en comparación con el año anterior. Aunque el gasto turístico total creció un 10,6%, el número de turistas aún no alcanza el nivel previo a la pandemia, donde se registraron alrededor de 1,24 millones de visitantes en 2019.
Luis Ampuero, presidente de Cabotur, mencionó que, a pesar del crecimiento de 2025, este es insuficiente considerando el potencial del país. Los conflictos sociales, especialmente los bloqueos, han impactado negativamente en la cadena de servicios turísticos, afectando hoteles, restaurantes y transportistas.
- Alimentos y bebidas: 27.2%
- Transporte interno: 16.7%
- Alojamiento: 16.7%
- Esparcimiento: 10.9%
- Otros gastos: 28.5%
Los bloqueos, particularmente en mayo y junio de 2026, provocaron pérdidas significativas en el sector, con estimaciones que alcanzan hasta Bs 900 millones. Estas interrupciones no solo afectan la llegada de turistas, sino que también generan cancelaciones y desconfianza en los viajeros.
A pesar de estos desafíos, el turismo interno se presenta como una solución temporal. En el feriado del 23 al 25 de enero de 2026, más de 1,2 millones de personas viajaron por el país, generando un impacto económico de Bs 240,9 millones, lo que muestra el potencial del mercado nacional.
Ampuero enfatiza que, con las medidas adecuadas para mejorar la conectividad, las condiciones de seguridad y una promoción nacional efectiva, Bolivia podría incrementar sus ingresos a $us 3.000 millones en el turismo dentro de tres a cinco años. Con ello, se podría aspirar a recibir hasta tres millones de turistas extranjeros anualmente.