León XIV, el líder de la Iglesia católica, inicia esta semana una de sus giras más desafiantes en décadas, que lo llevará a Uruguay, Argentina y Perú, su país adoptado. Esto ocurre apenas unas semanas después de haber sido operado por un cáncer de pulmón.
El viaje, que tendrá una duración de 11 días, incluye más de 50 actos públicos, desde misas al aire libre hasta encuentros con comunidades indígenas y víctimas de abusos. A pesar de su reciente operación, los médicos le han dado luz verde para llevar a cabo esta travesía.
Un viaje lleno de simbolismo y desafíos
El papa comenzará su gira en Uruguay, conocido por ser el país más laico de la región, donde se espera que aborde temas controversiales como el matrimonio igualitario y la eutanasia, que ha sido legalizada recientemente.
Luego, León XIV se trasladará a Argentina, donde se anticipa que se reunirán hasta siete millones de peregrinos. Se encontrará con el presidente Javier Milei, una figura política con la que la Iglesia ha tenido tensiones, especialmente debido a sus políticas económicas.
El cierre de la gira será en Perú, donde el papa se reunirá con la presidenta Keiko Fujimori y abordará temas críticos como la violencia, la industria de la cocaína y la situación de los migrantes venezolanos en el país.
La visita a Cusco, a 3.400 metros sobre el nivel del mar, será breve pero significativa. El éxito de esta gira podría fortalecer la imagen del papa como una figura enérgica y juvenil, a pesar de las preocupaciones sobre su salud.