Durante los primeros seis meses de 2026, la economía boliviana se vio afectada, registrando una caída del 3,27%, según el informe del Instituto Nacional de Estadística (INE). Este resultado refleja el impacto negativo de diversas circunstancias, especialmente en el segundo trimestre del año.
El deterioro económico se intensificó debido a 53 días de bloqueos que cortaron la circulación de personas y mercancías en las principales vías del país. Esto tuvo repercusiones significativas en el abastecimiento en las ciudades y el transporte de productos agropecuarios e industriales hacia los mercados, así como en las exportaciones. La falta de combustibles como gasolina y diésel también acentuó la crisis.
Sectores con mayores caídas en la economía
- Construcción: -27,01%
- Transporte y comunicaciones: -12,74%
- Comercio: -8,43%
- Industrias manufactureras: -3,29%
- Agricultura: -3,03%
A pesar del panorama negativo, algunas actividades económicas lograron mantener un crecimiento. La minería, impulsada por la producción de plata y oro, registró un incremento del 2,42%.
Otras áreas que mostraron resultados positivos incluyen la administración pública, salud y educación de no mercado, que crecieron un 1,68%, así como el suministro de electricidad, agua y recolección de desechos sólidos, con un aumento del 1,25%.
Con la presentación del Presupuesto General del Estado (PGE) reformulado para 2026, el Gobierno anticipa que el cierre del año se realizará con un decrecimiento cercano al 1%. Además, el proyecto del PGE para 2027 prevé una contracción aún mayor, estimando un descenso del 1,5% en la economía del país.