Ramiro Cavero, líder del equipo económico de Libre, ha expresado su preocupación por el desempeño económico de Bolivia, basándose en el último informe del Banco Mundial que anticipa una contracción del 2,8% para 2026. Cavero critica la estrategia de "gradualismo" del Gobierno, que considera insuficiente para enfrentar la crisis.
A juicio de Cavero, el enfoque gradual adoptado el año pasado no ha permitido tomar medidas de impacto inmediato, lo que ha perjudicado la recuperación económica. "En lugar de implementar medidas drásticas en noviembre y diciembre, optaron por un avance paulatino", manifestó.
El informe del Banco Mundial, titulado 'Panorama económico de América Latina y el Caribe', coloca a Bolivia en la última posición en las proyecciones económicas de la región para el 2026, lo que refleja un preocupante escenario a futuro.
Cavero pronostica que la economía no experimentará crecimiento en 2027, señalando que aún quedan ajustes importantes por realizar, como el aumento del precio de la gasolina y medidas fiscales necesarias, como disminuir el déficit proyectado del 9% de este año.
El economista argumenta que la estrategia gradual impedirá que la economía se recupere rápidamente. Según sus estimaciones, un crecimiento positivo podría no verse hasta el 2028, con incrementos mínimos que rondarían entre el 0,6% y el 0,8%.
Cavero también destacó que las empresas sentirán el impacto negativo de esta contracción económica, ya que las ventas se han estancado y los consumidores están comprando menos. "La economía es más pequeña, y eso se reflejará en la disminución de las ventas", indicó.
El crédito de $us 1.900 millones del Fondo Monetario Internacional (FMI) podría ser una solución, siempre que se gestione de forma inmediata y no en cuotas, según Cavero. Además, cuestionó la falta de acción del Gobierno para acceder a $us 800 millones del Fondo Latinoamericano de Reservas (FLAR), que podrían ser utilizados para estabilizar la economía.
Cavero concluyó que los fondos disponibles del FMI y del FLAR deben ser utilizados prioritariamente para estabilizar el tipo de cambio del dólar y devolver a los ahorristas las divisas que han sido retenidas por las políticas actuales.