El 4 de octubre de 2026, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) anunció que ha elevado la distribución de gasolina y diésel en las distintas estaciones de servicio del país. Esta acción se lleva a cabo en colaboración con la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y las municipalidades.
El objetivo de esta iniciativa es asegurar un suministro adecuado de combustibles para el transporte y las actividades productivas, así como para satisfacer las necesidades de la población.
Además, YPFB, en conjunto con la ANH, ha comenzado a bloquear las matrículas de aquellos vehículos que realicen cargas recurrentes de gasolina y diésel. Esta medida forma parte de un sistema de controles destinados a frenar el desvío y la venta no autorizada de estos carburantes.
Las operativas de control se están implementando en los nueve departamentos del país, con el respaldo de las intendencias municipales y el sistema RUAT, según informó la empresa estatal.
YPFB también advirtió a la ciudadanía que quienes se involucren en prácticas de acaparamiento o desvío de combustible enfrentarán las sanciones pertinentes conforme a la normativa existente.
La estatal reiteró que el combustible subsidiado tiene como propósito abastecer el mercado interno del país y que continuará organizando esfuerzos para asegurar un flujo constante de hidrocarburos en el territorio nacional.