El presidente argentino, Javier Milei, dio a conocer la semana pasada un proyecto de reforma estatal que busca modificar la carta orgánica del Banco Central. Este proyecto tiene como objetivo principal recuperar la economía de Argentina y frenar la creciente inflación que afecta a sus ciudadanos.
Una de las propuestas más destacadas de esta iniciativa es el denominado 'grillete fiscal', una normativa que busca regular de manera permanente las finanzas del país. De acuerdo a las declaraciones de Milei, esta ley asegurará que el Congreso argentino no tenga la capacidad de aprobar un presupuesto deficitario.
Milei argumentó que la historia demuestra que el Congreso ha sido un socio del gasto público desmedido y pone como ejemplo la batalla que su administración libró en 2025 contra múltiples leyes que amenazaban con llevar al Estado a la quiebra.
Durante su discurso, el mandatario enfatizó que este proyecto implica que quien gaste más, será quien deba pagar. Definió cómo funcionará el 'grillete fiscal': si el resultado fiscal es negativo durante varios meses, el Congreso tendrá un plazo limitado para equilibrar las cuentas. Si no lo logra, se activará automáticamente el 'shutdown' fiscal.
En esta fase de 'grillete fiscal', se paralizarán actividades del Estado consideradas no esenciales, se congelarán nuevos gastos, no se adjudicarán contratos, se prohibirá la contratación de nuevo personal y se detendrán las transferencias discrecionales a las provincias.