El vicepresidente Edmand Lara expresó su preocupación por una posible decisión del Gobierno de Rodrigo Paz, que podría resultar en la eliminación total de la subvención a la gasolina y al diésel. Esta advertencia se hizo pública el 18 de septiembre, a partir de información considerada "extraoficial" por Lara, quien prevé que la medida se tome en cuestión de horas.
Lara indicó que esta decisión estaría relacionada con los requisitos impuestos por el Fondo Monetario Internacional (FMI) como parte de un crédito de aproximadamente $us 1.900 millones. Según sus declaraciones, uno de los condicionantes del acuerdo sería el retiro completo de la subvención a los combustibles.
Hasta el momento, el Gobierno no ha ratificado un aumento inmediato en los precios de la gasolina. El ministro de Trabajo, Williams Bascopé, explicó que la situación se está evaluando y que, por ahora, se están priorizando otras medidas relacionadas con el diésel.
Por su parte, el viceministro del Tesoro, Óscar Navarro, aclaró que el plan del Gobierno es eliminar gradualmente la subvención a la gasolina y al diésel, con la esperanza de que no existan más subsidios para 2026. Sin embargo, aseguró que el GLP mantendrá su subvención y no habrá aumentos en el precio de la garrafa.
El acuerdo con el FMI busca implementar un programa de reformas económicas para el país, el cual resalta la importancia de racionalizar los subsidios a los combustibles dentro del marco de ajuste fiscal. El Gobierno boliviano, por su parte, sostiene que cualquier eliminación de subsidios se realizará de manera gradual y estará acompañada de medidas de protección social.
Aunque Lara mencionó que la eliminación de la subvención podría darse "en las próximas horas", hasta ahora no se ha concretado, aunque existe un claro trabajo del Ejecutivo hacia el retiro del subsidio, planteando un horizonte de finalización para 2026.