La Confederación Sindical de Choferes de Bolivia ha decidido entrar en estado de emergencia tras la eliminación de la subvención al diésel, que ha hecho que el precio del combustible se dispare de Bs 9,80 a Bs 17,95 por litro, conforme al Decreto Supremo 5716. La dirigencia del sector ha convocado a un ampliado para determinar las acciones a seguir.
Víctor Tarqui, secretario general de la Confederación, exigió la revocación de este decreto, argumentando que el aumento tendrá un impacto negativo tanto en el transporte como en los usuarios. Afirmó que el bloqueo es la forma en que los sectores sociales podrían hacer sentir su descontento si el gobierno no retrocede.
El ampliado nacional, que se llevará a cabo el lunes, incluirá a diversas federaciones y modalidades de transporte, buscando llegar a una decisión unificada sobre las próximas medidas. Tarqui también mencionó que, por el momento, no se contempla un incremento en las tarifas del pasaje para no afectar más a los usuarios.
En La Paz, las nueve federaciones regionales, junto con el transporte libre y cooperativas, han decidido iniciar un paro indefinido en oposición al Decreto 5716. Este sector ha dejado claro que cualquier diálogo estará condicionado a la presencia del presidente Rodrigo Paz o de un grupo gubernamental con poder de decisión.
La protesta de los choferes se suma a las manifestaciones de otros grupos que critican la eliminación de la subvención, anticipando también posibles acciones de presión. Por su parte, el gobierno justifica la medida, argumentando que busca disminuir el costo fiscal de los combustibles y ha anunciado acciones de compensación social y apoyo productivo.