Desde hace entre cinco y seis días, alrededor de 300 cisternas llenas de diésel están varadas en Arica, Chile, a la espera de obtener la documentación DIM necesaria para continuar su viaje hacia Bolivia. Esta situación ha sido denunciada por los propios transportistas.
Los conductores de las cisternas han manifestado su malestar no solo por la espera, sino también por el incremento en sus gastos. Por cada día adicional en la frontera, deben cubrir sus propios costos de alimentación y otros gastos, lo que se ha vuelto bastante costoso.
Los transportistas han comentado que, en promedio, un plato de comida está costando alrededor de 40 bolivianos, y un pollo puede llegar a costar hasta 75 bolivianos. Debido a esto, muchos han optado por preparar sus propios alimentos para reducir gastos.
El conflicto se ha acompañado de evidencias gráficas, como fotografías y videos, donde se puede observar la situación de las cisternas detenidas y las condiciones que enfrentan los transportistas mientras permanecen en Chile.
Reclamos por la lentitud burocrática
A medida que los días pasan sin que se resuelva la situación, los transportistas enfatizan en la necesidad de que las autoridades agilicen la entrega de la documentación necesaria para poder avanzar con sus rutas hacia Bolivia.