Armando Labrador Coro, un empresario con sede en Miami y fundador de la organización Cuba Primero, ha decidido manifestar su interés por postularse a la Presidencia de Cuba. Sin embargo, su candidatura se ve ensombrecida por la información de que las autoridades cubanas lo están investigando por presuntos vínculos con actos terroristas y sabotajes en el país.
Durante una entrevista en marzo con Bloomberg, Labrador expresó su intención de presentarse como candidato si se llevan a cabo elecciones democráticas en la isla. Este hombre de 56 años dirige Cuba Primero desde Florida y ha mantenido un perfil político activo, a pesar de que no hay evidencia clara del respaldo del Gobierno estadounidense hacia su candidatura.
El contexto se complica con los señalamientos provenientes de La Habana. La Gaceta Oficial cubana ha incluido su nombre en una lista de individuos bajo investigación penal, identificándolo como miembro de Cuba Primero. Además, un fallo judicial de 2025 lo menciona como presidente de esta organización y establece conexiones con actividades en contra del Gobierno, aunque esto no implica una condena definitiva.
A su vez, varios medios cubanos acusan a Labrador de financiar operaciones de sabotaje y de estar detrás de un grupo que intentó llevar a cabo acciones violentas en la isla. Recientemente, han surgido rumores que lo vinculan con un fallido intento de infiltración marítima en febrero, en el que se le señala como supuesto financista, aunque estas afirmaciones carecen de verificación independiente por parte de entidades judiciales internacionales.
Mientras las autoridades cubanas lo presentan como un posible terrorista, Labrador y su organización argumentan que Cuba Primero es un movimiento pacífico y democrático. En su sitio web, se reafirma el papel de Labrador como fundador y presidente, resaltando su compromiso con la oposición pacífica.
La situación es intrigante: un aspirante a la Presidencia de Cuba que, al mismo tiempo, figura en documentos oficiales como persona bajo investigación por terrorismo. Esto convierte su posible candidatura en un tema altamente polémico y de gran impacto político.