El fenómeno de El Niño, que influye en el clima global, se espera que se intensifique entre agosto y diciembre, elevando las temperaturas por encima de lo habitual. Esta advertencia fue emitida por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) desde su sede en Ginebra, a través de un informe que abarca los próximos meses.
La OMM destacó que el incremento de las temperaturas tendrá un impacto significativo en diversas áreas, incluyendo África, el sur de Europa, la península Arábiga, el subcontinente indio, Asia Oriental, América Central, el Caribe, gran parte de América del Sur y Nueva Zelanda.
Las proyecciones elaboradas por la OMM se basan en datos proporcionados por los principales centros de pronóstico meteorológico a nivel mundial, que indican un notable calentamiento en la superficie del océano durante el período mencionado.
Además, el informe menciona la presencia de un “dipolo índico positivo”, un fenómeno climático que se caracteriza por temperaturas superiores a la media en la parte occidental del océano Índico, mientras que el sector oriental presenta temperaturas por debajo del promedio. Esta combinación de factores oceánicos podría amplificar los efectos climáticos en diversas regiones.
La OMM advirtió que estas condiciones pueden incrementar los riesgos de sequías, inundaciones e incendios forestales, especialmente en áreas relacionadas con la cuenca del océano Índico.
Este análisis se suma a un panorama global donde las temperaturas elevadas y eventos climáticos extremos son cada vez más frecuentes. El informe de la OMM recalca que El Niño juega un papel determinante en el aumento del calor y en la variabilidad de las lluvias, cuyas repercusiones dependen de la geografía y de cómo interactúan con otros patrones climáticos.