La UEFA y la Concacaf han manifestado su desconfianza hacia Gianni Infantino, presidente de la FIFA, tras la reciente controversia generada por su intento de implementar un plan que permitiría la participación de inversores privados en las competiciones de la FIFA.
A menos de un año para las elecciones de marzo de 2027, donde Infantino es el único candidato, la presión sobre él aumenta. Este viernes, el presidente de la FIFA anunció la retirada del plan que había presentado el martes, que preveía la creación de la FIFA Forward Enterprise (FFE), una entidad que gestionaría actividades comerciales y eventos, incluido el Mundial.
El rechazo a esta propuesta fue contundente, especialmente por parte de la UEFA, que incluso advirtió que no participaría en futuras competiciones de la FIFA, como la Copa del Mundo, si el proyecto avanzaba. Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, criticó a Infantino, recordando que, antes de asumir el cargo en 2016, prometió mayor transparencia y que los fondos de la FIFA debían beneficiar a las asociaciones miembro.
La UEFA lo acusó de no cumplir con estas promesas y de intentar imponer un plan que consideraron oscuro y poco claro. En respuesta a la situación, la Concacaf, que organizó recientemente el Mundial 2026, también se pronunció, señalando que el liderazgo actual ya no prioriza el bienestar del fútbol, sugiriendo la necesidad de una revisión completa de su gestión.