El Gran Cañón, una de las maravillas naturales más visitadas de Estados Unidos, se vio seriamente afectado por una inundación repentina que dejó como saldo un muerto y al menos 15 personas desaparecidas, según un comunicado del Servicio de Parques Nacionales (NPS).
El evento se registró el sábado en las áreas de Bright Angel Canyon y Phantom Ranch, lo que llevó a las autoridades a evacuar a decenas de visitantes. El cuerpo de un hombre de 46 años fue encontrado el domingo cerca de Crystal Rapids, junto al río Colorado, en el norte de Arizona.
Impacto de la inundación y medidas de evacuación
El NPS informó que hasta la mañana del domingo habían evacuado a 62 personas, y aunque se redujo el número de desaparecidos de más de 20 a aproximadamente 15, continúan las labores de búsqueda. Se anticipan más evacuaciones a medida que la situación se desarrolla.
La inundación también dañó seriamente la Transcanyon Waterline, esencial para el suministro de agua en el parque. Como resultado, se han impuesto restricciones en el uso de agua y se prohíbe hacer fogatas. Los alojamientos en la zona afectada permanecerán cerrados a partir de este lunes.
Este fenómeno natural, que comenzó a las 14:30 hora local del sábado, fue causado por fuertes lluvias en la meseta de Kaibab. Las autoridades advierten sobre la posibilidad de nuevas tormentas y riesgos de inundaciones adicionales, flujos de escombros y desprendimientos de rocas.
Las inundaciones repentinas son comunes en el norte de Arizona debido a las características del terreno, que tiene poca capacidad para absorber la lluvia. El Gran Cañón, que recibe alrededor de cinco millones de visitantes al año, es conocido por su impresionante geografía esculpida por el río Colorado a lo largo de millones de años.
"Estas medidas son cruciales para garantizar la seguridad y la sostenibilidad de los recursos hídricos", señaló el Servicio de Parques Nacionales.