La Federación Túpac Katari ha manifestado su descontento y está considerando la posibilidad de movilizarse, lo que podría incluir la ruptura del estado de excepción si no obtienen respuestas a sus demandas sobre el abastecimiento de combustible.
Rolando Choque, ejecutivo de la organización, subrayó la angustia que enfrenta la población para acceder al diésel y advirtió que la situación puede generar un nuevo conflicto. "En cualquier momento puede estallar, y el Gobierno será el único responsable", expresó.
Choque enfatizó que la Federación Túpac Katari está decidida a luchar por soluciones efectivas y garantizar el abastecimiento de combustible, asegurando que "lucharemos hasta las últimas consecuencias".
Transporte pesado en estado de emergencia
Por su parte, el sector del transporte pesado también ha declarado estado de emergencia. Nelson Carrillo, secretario de la Federación del Transporte Pesado, informó que las dificultades para conseguir diésel han llevado a largas filas en las estaciones de servicio.
Carrillo criticó que, a pesar del nuevo esquema de comercialización establecido por el Decreto Supremo 5676, las filas continúan, haciendo que los transportistas tengan que esperar incluso hasta 72 horas para cargar diésel.
El dirigente del transporte pesado indicó que están considerando coordinar acciones con otras organizaciones sociales y no descartan participar en bloqueos y cierres de fronteras si la situación no mejora.
La crisis de abastecimiento de diésel ha generado presiones sobre el Gobierno, que ha atribuido parte de los problemas a logísticas internas. A medida que los sectores sociales y del transporte se acercan a la posibilidad de movilizaciones conjuntas, la presión sobre la administración actual aumenta.
La situación actual pone en riesgo no solo el abastecimiento de combustible, sino también la estabilidad de otros sectores económicos si el conflicto se intensifica.